jueves, 25 de noviembre de 2010

Sobre el II Congreso Nacional Leer. es (II)

    Como decía en la entrada anterior sobre este congreso, la ponencia de Fernando Trujillo fue dirvertidamente interesante. Se nos prometía un experto serio, casado, con hijos y, sin más referencias que estas, supo Trujillo animar la sesión y captar nuestra atención desde el primer minuto de su charla. Confieso muchas risas desde este lado de la pantalla.

    El tema que abordó fue "La competencia digital en el trabajo por tareas". Este enfoque de trabajo en el aula -o en el centro educativo o entre centros educativos- permite la integración de bastantes (por no decir todas) las áreas del currículo y, al mismo tiempo, las diferentes competencias básicas.

    Al principio de la sesión definimos, mediante una tormenta de ideas, lo que entendíamos por tarea; luego, el ponente contrastó nuestras intuiciones y desarrolló la metodología implícita para este tipo de experiencias.

   Mundo real, entorno, negociación, autonomía, planificación, equipo, colaboración, experimentación e indagación son algunos términos caracterizadores del enfoque por tareas. 

    Según esto, se prioriza la aplicación real en el proceso de enseñanza-aprendizaje más allá del espacio cerrado del aula.  El entorno o contexto específico para el que se programa la tarea se entiende como punto de partida prioritariamente necesario. "Se trata de problematizar la realidad" para fijar un objetivo, afirmaba Trujillo, el estudiante es más que nunca un "agente social" que actúa y que deja de ser mero receptor de contenidos.

    Como decía más arriba, el enfoque por tareas nos permite integrar todas las áreas del currículo. Para ello es fundamental el diálogo y trabajo en equipo por parte de todos los docentes. Como mínimo por parte de las materias del área de lengua. En este caso, hablaremos de CIL o Currículo Integrado de Lenguas. Precisamente, la semana pasada se generó un interesante debate en el blog de @olmillos, sobre competencias básicas.  Mi comentario se situa en la línea argumental integradora y colaborativa.

    Volviendo a la ponencia, en este enlace tienes un ejemplo de tarea integrada diseñada y llevada a la práctica por parte del grupo iCOBAE. Siguiendo la presentación de esa misma página y mis notas durante la ponencia voy a hacer un breve sumario del modus operandi o pasos para desarrollar este tipo de tareas:
  1. Fijar un objetivo final o producto tomado como punto de partida el contexto específico del Centro.
  2. Justificar la tarea, las competencias que se trabajan, así como las áreas del conocimiento implicadas. Trujillo propone un diseño a partir de los criterios de evaluación.
  3. Definir el plan de trabajo: la secuencia de actividades o tareas intermedias, el tipo de agrupamiento, las normas del grupo (de convivencia y de trabajo), los materiales necesarios, la temporalización, los indicadores de éxito o evaluación.
  4. Desarrollo de la tarea
  5. Producción
  6. Exposición
    Apelaba también Trujillo a la necesidad de ser realistas dada la dificultad para cambiar de enfoque de la noche a la mañana, la clave reside en "la adaptación progresiva de las tareas" aprendiendo, adaptando a nuestro contexto y mejorando en lo posible experiencias ajenas.

     Como decía Felipe Zayas, en este mismo congreso y tomando prestadas las palabras a Ítalo Calvino, "Ningún libro que hable de un libro dice más que el libro en cuestión". Así que te enlazo la entrada que dedicó a su ponencia en su blog De estranjis y (cuando busque y encuentre) el enlace a su ponencia.

   ¿Entonces qué?, ¿nos animamos a asumir los riesgos de este tipo de propuestas?


 

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